sábado, 26 de mayo de 2012

Dios murió hace 127 años, pero los vampiros estan bien vivos

Dios murió hace 127 años, pero los vampiros estan bien vivosEntre el 1883 y el 1885, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche escribió una de sus obras más conocidas, Así habló Zaratustra, que comienza con aquella afirmación tan polémica: "Dios ha muerto", digna de una campaña publicitaria de Unitet Colors of Benetton (por cierto, hace años que los creativos de la marca han perdido fuelle, ¿verdad?).
Pues bien, la editorial Herder ha publicado el, según ellos, primer manga filosófico. De hecho es la traducción de la edición japonesa de este título, de 2008, en un formato pequeño y de 200 páginas. Con esta iniciativa los de Herder quieren demostrar en nuestra casa que el mundo del manga puede ir mucho más allá de la violencia y el sexo. Una visión adulta de los cómics que ya hace muchos años que exploran todo tipo de novelas gráficas (término a menudo discutido, pero ahora ya nos vale para entendernos) en que la vertiente filosófico de la existencia es el núcleo y el motor de la trama.
Además de poner en duda el carácter eterno del Dios titular de los cristianos, no olvidemos que en esta obra Nietzsche también inicia la búsqueda del Superhombre. Un concepto muy relacionado con el mundo del cómic, en concreto con la editorial estadounidense Marvel. Todo liga.
Nietzsche proclamó la muerte del eje central de una creencia que, como tal, es imaginario, espiritual. En cambio, todo tipo de escritores han ofrecido historias que nos permiten creer (también de una manera idealizada) en vampiros, unos seres que la tradición popular del centro de Europa creó a finales del siglo XVII.
A pesar del empalago, o más bien para aprovechar el empuje que ha provocado, entre muchos otros títulos y productos sobre la tradición de los vampiros, la saga de Crepúsculo, que ha chupado la sangre y el entendimiento de las adolescentes de todo el mundo occidental (atención a la oportuna terminación: dental), Mondadori ha publicado un libro muy bien editado, Vampiros, que quiere insistir en los clásicos del género con ilustraciones de Meritxell Ribas, que saca jugo a su inconfundible técnica de grattage ya su imaginario más bien gótico.
En cuanto a los autores de los textos (poemas o narraciones), lo mejor es ofrecerle la lista completa porque no tiene material sobrante: Charles Baudelaire (Las metamorfosis del vampiro), Lord Byron (El 'Giaour'), ​​Arthur Conan Doyle ( El parásitos), Alexandre Dumas (La dama pálida), Théophile Gautier (La muerta enamorada), Nikolai Gogol (Vino), ETA Hoffman (Vampirismo), Joseph Sheridan Le Fanu (Carmilla), Guy de Maupassant (El Horla), Edgar Allan Poe (Berenice) y JW Polidori (El vampiro). Los antólogo son Rosa Samper y Óscar Sáenz.
Nietzsche fue considerado uno de los maestros de la sospecha. Yo no sospecho, tengo la certeza de que este manga que sintetiza su obra más representativa permite acceder con facilidad a una pequeña porción de su complejo pensamiento, que en este texto también incluye el concepto del eterno retorno, de la historia cíclica. El libro de los vampiros muestra los fundamentos clásicos de la moda crepuscular, porque, efectivamente, todo vuelve. Quizás es que el miedo no nos deja mover, ni crecer.