viernes, 11 de febrero de 2011

el aniversario

Rabia una vez una mujer sencilla, ella era muy feliz cuidando de su marido y de sus hijos.
Le gustaba estar en casa cuando volvían sus hijos del colegio y escuchar de las aventuras que tuvieron ese día.
Siempre tenia la casa limpia y la comida calentita para cuando volvía su marido de trabajar.
Le gustaba llevar a sus hijas a clases de baile y a su hijo a entrenamiento de fútbol.
Se reía mucho con sus hijos cuando hacían payasadas de bebes.
Cosía vestiditos para sus nenas y hacia muchas manualidades para pasar el tiempo hasta que venia su familia a casa después de un día en la escuela y el trabajo.
Si su familia era feliz, ella también, no pedía nada mas de nadie, su mundo era su familia.

Un día, se nublo el cielo.
Apareció la bruja mala del sur.
Todo se puso oscuro. La bruja mala formulo un hechizo.
Rápidamente hizo que el hombre pare de querer a su esposa y como el marido no era de corazón puro, se dejo llevar por la bruja mala.
Pronto llego el día que el dejo a su mujer y a sus hijos y se fue muy lejos a vivir con la bruja.
La mujer y sus niños pequeños quedaron muy triste y no entendían porque se fue el hombre que los debía protejer.
La mujer trato de que sus hijos no vieran su corazón partido y lucho para mantenerlos feliz.
Encontró un trabajo para poder alimentarlos pero se iba a trabajar con mucha tristeza porque sabia que ya no estaría mas en casa esperándolos cuando volvían del colegio para escuchar sus aventuras.
Pero no se quería perder ni un momento de las vidas de sus hijos, ahora ella las escuchaba entre bostezos cuando sus hijos estaban en la cama.

La hada buena de enfrente, veía lo que le estaba pasando a la mujer, que después que se iban a dormir los chicos la mujer pensaba mucho y se ponía peor, y se lleno de tristeza también.
Como la hada buena era una mujer fuerte, trato de darle esperanza a la mujer.
Como la mujer era un poco orgullosa, la hada pensó de un gran plan.
Se compro una computadora nueva y le pregunto a la mujer si quería su pc vieja por que ya no la necesitaba mas.
La mujer le agradeció el regalo a la hada y le pidió que le enseña usar la pc.

Cuando los chicos se iban a dormir, la mujer practicaba con el internet. Teniendo mucho cuidado de solo entrar a los chats de norte, como ella vivía en el sur, no quería ni pensar en conocer a otro hombre entonces, ella pensaba que solo hablando con gente del norte, estaría a salvo y vivirá una vida tranquila criando a sus hijos.

El próximo año, la mujer se conecto en la pc el día de navidad para saludar a todos sus amigos que se había hecho durante ese tiempo.
Entro al chat de musica a ver si encontraba a sus amigos y le salto un privado.
Como ella nunca contestaba privados puso la flechita en la cruz para cerrarlo, rápidamente pensó que la persona que quería hablarle seguro que estaría sola el día de navidad.
Decidió saludarlo y se encontró hablando con un hombre del norte que parecía interesante y como a la mujer la estaba esperando la hada bueno y sus hijos para almorzar, decidieron escribirse un email al otro día.

Despacito, la mujer y el hombre del norte se hicieron gran amigos.
Los dos corriendo a la pc después de trabajar para ver si tenían un email del otro.
En los emails que le mandaba el hombre, la mujer fue descubriendo que el era en realidad un príncipe que también tenia el corazón partido por la bruja del norte.
El príncipe y la mujer empezaron a chatear y también seguían con los emails. Al principio se encontraban para hablar los domingos pero rápidamente hablaban todos los días.
Se veían por webcam y se llamaban por teléfono.
Un día descubrieron que se estaban enamorando y el príncipe hacia que la mujer sencilla se sienta como una princesa.
Hizo que la mujer se empiece a valorar a si misma y así se le fue curando el corazón.
El príncipe viajo una larga distancia, cruzando mares para ir a ver a la mujer.
Cuando se vieron por primera vez en vida, se enamoraron de nuevo.
El príncipe tenia que volver al norte para arreglar papeles para poder estar en el sur con la mujer, pero antes de volver le pidió matrimonio a su princesa.
El príncipe regreso a su casa y era muy triste para los dos.
A los pocos meses el príncipe volvió al sur.
Teniendo a su princesa en sus brazos, llenándola de besos, le prometió que nunca mas se iba a separar de ella.

Se casaron en un hermoso día de abril, los chicos estaban a su lado y volvieron a ser una familia muy feliz y llena de amor.

martes, 8 de febrero de 2011

las tormentas

Me gustan las noches de tormenta, me siento en la ventana a observar el leve movimiento de los árboles y como, gota a gota, el cielo bautiza las calles de mi pueblo...

Me gustan las tormentas porque reflejan un dolor que se agolpa ahora dentro de mí, porque no consigo borrarlo y porque aumenta día a día...

Escuchando canciones nostálgicas en el silencio de mi cuarto, me tumbo en la cama a llorar sin lágrimas, a compadecerme quizás...

Nunca lo comprenderé... aunque no me creas, te echo de menos...

Gira el haz de luz
para que se vea desde alta mar.
Yo buscaba el rumbo de regreso
sin quererlo encontrar.

Pie detrás de pie
iba tras el pulso de claridad
la noche cerrada, apenas se abría,
se volvía a cerrar.

Un faro quieto nada sería
guía, mientras no deje de girar
no es la luz lo que importa en verdad
son los 12 segundos de oscuridad.

Para que se vea desde alta mar...
De poco le sirve al navegante
que no sepa esperar.

viernes, 4 de febrero de 2011

Diablo y alcohol

Comprendo que han cambiado algunas cosas
el color de mi pelo y mi voz.
Los juegos ya no son los mismos juegos
y no hay secretos entre vos y yo.


Comprendo que no siempre estés dispuesto
a darme libertad para sentir,
yo me la tomo igual y te aseguro
que es una buena forma de vivir.

Podrás decirme que querés tocar el cielo
podré decirte que me quedo por aquí.
Son tantos días los que forman una vida
no me condenes a vivirla sin amor.


Todos tenemos un infierno en la cabeza
que no se lleva bien con nuestro corazón
hay emociones que no pueden compartirse
como te explico que me duele igual que a vos.

Si estoy rezando te vestís de diablo,
si estoy en carne viva sos alcohol;
yo siempre estoy al borde del desmayo
vos siempre estás llamando la atención.

Comprendo que no puedes con tu vida
pero yo también tengo que vivir.
No existe ningún punto de partida
si no se sabe bien a dónde ir.
Silvina Garré